Venta Laperra es distinta a la mayoría de las cuevas decoradas de Euskal Herria, tanto por la época en la que se hicieron las figuras, como por la técnica utilizada. Sus figuras están entre las representaciones de arte rupestre más antiguas de Euskal Herria.

En el valle del río Karrantza hay multitud de cuevas y simas, por ejemplo en el monte Mirón, situado en las Peñas de Ranero. Lo que diferencia esta zona es que muchas de esas cuevas fueron habitadas durante el Paleolítico.
Parece tener estrecha relación con un pequeño conjunto de estaciones del oeste de Bizkaia y este de Cantabria. El animal más representado es el bisonte y lo plasman según un esquema determinado, mostrando una gran homogeneidad morfológica en su estructura anatómica.
Venta Laperra es la única cueva decorada del País Vasco en la que no aparecen pinturas, todas las figuras son grabadas.

El investigador Lorenzo Sierra llegó a Venta Laperra en el verano de 1904 y encontró la figura grabada de un oso bastante cerca de la entrada, investigadores que trabajaban en ese momento en otras cuevas de Cantabria se acercaron allí.
En 1906 se encontraron otras tres figuras zoomorfas y algunos motivos lineales muy cerca de la entrada, en 1950 un bisonte, en 1978 algunas hendiduras y un bisonte hecho aprovechando la forma de la roca.
El vestíbulo de la cueva, la vivienda prehistórica, es muy amplio y de gran monumentalidad paisajística, se encuentra además en una zona de fácil accesibilidad. Tal vez esa belleza fue la que impulsó a los humanos del Paleolítico a decorar esa parte y no la zona más interior.

Para establecer la época de las figuras, se han datado las estructuras de carbonato relacionadas con ellas, nos ofrecen resultados de hace 25.700 a 20.000 años, del Gravetiense avanzado o inicios del Perigordiense.

arazi

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