La Colina de Gaztelu, en el pueblo Donamartiri de Baja Navarra, en el valle de Arberoa, es conocida en el mundo porque la cueva de Isturitz se encuentra allí, pero las cuevas de Oxozelhaia o Haristoi y Erberua, ubicadas en el mismo sistema espeleológico, también guardan restos de ocupación prehistórica y arte rupestre.

La cueva de Oxozelhaia o Haristoi se encuentra en el nivel central del sistema, la mayoría de las figuras fueron descubiertas en 1955, están repartidas por toda la cavidad, en rincones, lugares de paso, salas, rincones cerrados… Se cree que son del Magdaleniense Medio y Superior (hace 15.000-10.000 años).
Se trata de tres caballos y parte de otro, una cierva y un conjunto de líneas de difícil interpretación. Entre las pinturas, hay dos pequeños caballos pintados en negro y un bisonte rojo.
En 1982 se encontró otro grupo de figuras alejado de las anteriores, un total de 21 representaciones, entre otros una serie de “macarroni” marcados con el dedo, un bisonte grabado y un caballo con unas líneas muy marcadas parecidas a una correa alrededor de la boca.
Erberua está en el nivel inferior del sistema y el cauce del río permanece activo, las figuras fueron descubiertas en 1973 y están en una localización muy compleja para la investigación. Hay figuras grabadas y pintadas a lo largo de diferentes galerías.
Se han encontrado caballos, una cabra montesa, un reno, algunos signos, un animal que puede ser un felino, un oso pintado en rojo y tres manos negativas pintadas en rojo. Fueron las primeras manos indirectas encontradas en Euskal Herria, y de momento las únicas.
Estas figuras fueron datadas en el Magdaleniense Medio, aunque la cronología de las manos negativas se sitúa tradicionalmente en el Gravetiense (hace 28.000-21.000 años).

arazi

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