La cavidad llamada Cueva de los Marranos se encuentra en el barrio de Venta de Fresneda, en el municipio cántabro de Lamasón. Existen varias cuevas en los montes cercanos, algunas con arte rupestre.

En la década de 1950, camineros de la Diputación de Cantabria descubrieron una cueva cerca del río llamado Lamasón o Tanea y restos del Paleolítico Superior en ella.

Vista del paraje en el que se encuentra Cueva de los Marranos.

Se sitúa a poca altura por encima del nivel del río, a una altitud de uno 160 metros sobre el nivel del mar, se llega a ella a través de un sendero. Se trata de una cueva casi fósil, que funciona como aliviadero en épocas de inundaciones.

La cueva cuenta con dos entradas, la derecha es la principal. Sus galerías tienen un desarrollo de unos 320 metros. Posee un vestíbulo espacioso, se han encontrado muchas herramientas de piedra en su excavación. De ese vestíbulo parte una pequeña galería ascendente que conecta con la segunda entrada, el arte rupestre de la cueva Los Marranos se encuentra en esa galería.

Imagen del interior de Cueva de los Marranos.
Detalle de la pintura roja en Cueva de los Marranos.

Hay numerosa industria lítica del Paleolítico Superior en su entrada, elaborada sobre todo en cuarcita. También se ha descubierto una pieza de bronce un cinturón, tal vez del siglo XV o XVI, quizá esta cueva situada cerca de un río fue refugio para viajeros en algún momento de la Edad Media.

Sus figuras rupestres son sobre todo pinturas rojas, aunque también hay algunas imágenes grabadas no figurativas. Las pinturas rojas están bastante perdidas, tal vez por la acción de elementos atmosféricos. Puede tratarse de representaciones figurativas de animales cuadrúpedos y de signos.

Las representaciones podrían ser de las fases antiguas del Paleolítico Superior, hechas hace entre unos 20.000 y 17.000 años, en el Solutrense.

Fue declarada Bien de Interés Cultural por la ley del 2000, el Gobierno de Cantabria es su propietario y está cerrada al público.

Ekainberri

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