El municipio vizcaíno de Galdames se encuentra en la Zona Minera, la extracción de hierro es una actividad con siglos de tradición en los montes de Triano, esa actividad minera ha abierto las bocas de muchas cuevas, y tal vez ha destruido para siempre otras muchas. En 1963, una voladura descubrió la boca de una cueva en el barrio Arenaza de Galdames, ese agujero natural fue utilizado durante un tiempo como polvorín, por eso, esta cueva también es conocida con el nombre de El Polvorín.
Se sitúa a unos 50 metros de altura sobre la cuenca del río Galdames y a unos 190 metros sobre el nivel del mar. Forma parte de un sistema más grande de 27 kilómetros de longitud y 486 metros de profundidad, tiene un desarrollo de unos 2 kilómetros lineales, posee dos entradas naturales y otras cuatro abiertas por la actividad minera. Esa actividad económica ha sido clave en el estado de conservación de la cueva.
La considerada como entrada principal es un gran arco orientado hacia el sur, dividida por la mitad por una estalagmita de unos 2 metros de diámetro. Hay se abre un vestíbulo de unos 20 metros de largo y 4 metros de alto, atravesado por diversos pasillos transversales en los lados y con la entrada al corredor principal al fondo.
Los humanos tendrían su habitación en ese vestíbulo y se han encontrado restos de ello, los objetos encontrados en los diferentes estratos se han situado en el Alto Imperio Romano, en la Edad de Bronce, en el Calcolítico, en el Neolítico y en el Magdaleniense.
En 1973 los cuatro hijos del ingeniero Pedro María Gorrochategui entraron en esta cueva, a 108 metros hacia el interior del corredor principal, entraron unos 40 metros en una galería muy estrecha que se inicia casi en perpendicular. Era la “cámara de las pinturas”, un espacio cónico de 2×8 metros, en ella se encuentran las figuras más conocidas de la cavidad. Por la ubicación de las figuras, Arenaza se considera un “santuario profundo”.
Aunque las representaciones más conocidas son las ciervas rojas, también existen otras dos zonas decoradas, es posible que se descubra alguna figura nueva a medida que las investigaciones vayan profundizando.
En la cámara de las pinturas se han encontrado 12 ciervas rojas y algunos restos de pintura roja inidentificables, en total 15 unidades gráficas. Han representado el cuerpo entero de algunas ciervas, en otros casos se ven pintados la cabeza, el cuello y el dorso.
En el corredor principal se han encontrado las figuras de un uro pintado con línea roja y repasada con grabado, la cabeza de un bóvido y unas cuantas líneas no figurativas, además de un prótomo de caballo (una cabeza representada en altorrelieve), dos ciervas rojas y otra cierva grabada. También se ha hallado otra figura muy significativa en esta zona, una figura antropomorfa femenina esquemática representada de perfil, un tema extremadamente raro en el arte rupestre del País Vasco.
En una tercera zona se ve una alineación de puntos rojos, pueden ser manchas naturales de óxido de hierro, pero en su entorno se ha encontrado un signo complejo de forma rectangular y eso puede ser determinante a la hora de determinar el origen humano de las otras representaciones.
Algunas ciervas han sido pintadas utilizando la técnica del punteado, esa es una características típicas de la conocida como la “Escuela de Ramales”, en ella se integra un grupo de cuevas que se extienden desde Asturias hasta Arenaza, que muestran una gran uniformidad de técnicas y temas. Muchas veces el empleo de esta técnica está asociado a la temática representada, en el caso de Arenaza se ha empleado para plasmar ciervas.
Dentro de esa escuela, Arenaza posee un elemento especial, se ha empleado más de un tipo de ocre para pintar algunas de sus ciervas, uno más oscuro para pintar el perfil por el exterior y otro más claro para rellenar ese perfil por dentro. Pero muchos de los otros elementos son convenciones estilísticas clásicas de la escuela de Ramales, tales como las orejas en forma de V, que la cola sea una continuación de la línea dorsal, que se marque la nalga con una línea separada del dorso, que las patas se representen con rayas parecidas a antenas…
Resulta más complicado interpretar las figuras grabadas, por un lado porque hay muy pocas representaciones y por otro por su carácter parcial, la figura más representativa es un antropomorfo femenino, que ofrece la oportunidad de relacionar el conjunto de Arenaza con otros grupos que tienen representaciones parecidas.
La cronología de las figuras de la cueva de Arenaza es un tema bastante discutido, su yacimiento arqueológico fue excavado con una metodología muy adecuada, pero no se ha publicado ningún estudio exhaustivo sobre las figuras.
En opinión de algunos expertos, las figuras pintadas de esta cueva se deberían situar en el Magdaleniense Inferior (la época de hace unos 18.000-15.000 años), para ello han comparado las imágenes de Arenaza con el arte rupestre o el arte mueble de otras cuevas. Pero según otros investigadores, representar las orejas de las ciervas en V y la técnica del punteado con ocre rojo son características de las representaciones del Gravetiense y el Solutrense (desde hace unos 26.000 hasta hace unos 18.000 años).
Según algunos expertos, es posible que las pinturas y los grabados sean contemporáneos, las pinturas muestran una gran homogeneidad y algunos grabados aparecen asociados a ellos, se ha documentado otro antropomorfo femenino datado en el Gravetiense y puede servir para situar las figuras de Arenaza en esa época. Sin embargo, ese antropomorfo femenino también ha sido relacionado con otras figuras documentadas en el Magdaleniense Superior, en este caso, estaríamos ante representaciones realizadas en dos tiempos distintos y las pinturas serían mucho más antiguas que los grabados.
El arte rupestre de Arenaza reúne una serie de características poco habituales en las cuevas del País Vasco, a su vez, parece guardar una estrecha relación con otras cuevas de la región cantábrica, tanto por los temas que aparecen, como por su organización, así como por la técnica utilizada.
En cuanto a la cronología de sus figuras, aunque la falta de una publicación sistemática ha provocado muchas dudas y discusiones, es posible que en Arenaza se guarden algunas de las representaciones más antiguas encontradas en el País Vasco, parece que los humanos de hace unos 25.000 años trabajaron en está cueva.

arazi

Leave a reply

X